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Luis de Losada y Prada

 

   

  El Padre Luis de Losada y Prada (1681-1748), natural del lugar de San Vitorio, en la parroquia de Santa María da Ermida (Quiroga, Lugo), fue profesor de Teología y Filosofía en la Universidad de Salamanca. Profesó como jesuita con 16 años en el Colegio de Villagarcía de Campos (1698) donde estudió Humanidades hasta 1701. Cursó después Artes en Santiago de Compostela (1701-1704) y Teología en la Universidad de Salamanca (1705-1708), institución en la que impartió docencia posteriormente, aunque nunca opositó a Cátedras sino que renunció a su puesto y “entró capuchino con espanto y edificación de toda Salamanca” (se retiró a la granja de Martín Muñoz de las Posadas). No consta, hasta donde yo conozco, dónde realizó Luis de Losada sus estudios de Gramática, pero debió de ser probablemente en los jesuitas de Monforte o Monterrei, no solo porque eran los únicos centros de enseñanza de la zona en la que nació y vivió hasta los 16 años, si no también porque su tío materno, el P. Pedro de Prada, era jesuita, y dos de sus hermanos, Pedro y Félix, también lo fueron.

 

Casa familiar del P. Losada en San Vitorio (A Ermida). Foto La Voz de Galicia

 

 

   Durante su estancia en Salamanca, Losada intervino en la polémica de los Bolandistas sobre San Bernardo, en la querella de la alternancia de Cátedras en la Universidad, y en la disputa con los dominicos sobre la vida de Sto. Domingo de Guzmán. Fue un escritor prolífico y polifacético, elogiado por sus contemporáneos que alabaron su estilo, su dominio del latín, del castellano y del francés, su variedad métrica y su capacidad para manejar tanto registros serios y elevados como cómicos y populares. Es cierto que la mayoría de los que lo elogian son jesuitas, compañeros o discípulos suyos como Larramendi o Yebra, pero hay también encomios de sus enemigos y, tras su fallecimiento el 27 de febrero de 1748, la Gaceta de Madrid publicó una elogiosa nota necrológica en la cual se le reconocía haber conseguido hacerse un mérito muy particular entre los mayores sabios de España, y de fuera de ella, que miraron sus producciones literarias como obras dignas de un hombre grande, y consumado.

 

 Su discípulo, y quizá pariente, Padre Larramendi, dice de él que: Las Gracias le prestaron toda su sal y su dulce encantador en cuanto dejó escrito, que es mucho, aunque ocultando las más veces su nombre; el Padre Yebra, también discípulo suyo, afirma que: …tenía un numen poético tan especioso y tan flexible a toda variedad de metros, que no es fácil distinguir cuál es lo más primoroso de sus composiciones; y el Padre J. A. Butrón y Múxica, que fue probablemente uno de sus maestros, se refiere a él diciendo en el Dictamen de La Juventud triunfante: Hablar de veras con burlas, arduo rumbo. El autor lo hace con grande acierto, como quien se burla de lo que sabe

 

  Losada fue autor, entre otras muchas obras de Filosofía, de un famoso manual titulado Institutiones Dialecticae (imp. 1721), conocido popularmente como las Sumulas, y Diego Torres de Villarroel, extravagante personaje y catedrático de matemáticas en Salamanca, con el que Losada tuvo numerosos enfrentamientos, no tuvo reparos en reconocerlo ingeniosísimo y varón insignamente docto en todas las ciencias y dichosamente práctico en la Philosophia.


   La manía heterónima de Losada, que usó una treintena de firmas distintas en sus escritos, dificulta la labor de catalogación de su obra, compuesta por al menos ochenta títulos entre obras de filosofía, exégesis bíblica, poesía, teatro y sátiras varias. En el ámbito de lo teatral, escribió, con su nombre o bajo diferentes pseudónimos, algunas piezas, tanto entremeses profanos (El borracho, 1721), como Loas y otras obras de Colegio: Loa en la consagración del Ilmo. Sr. D. Joseph de Aparicio, Obispo de Astorga, en el Colegio de la Compañía de Jesús de Villagarcía (1708); Loa a D. Felipe Gil de Taboada, Presidente de la Real Cancillería de Valladolid (ca. 1716), y La Juventud triunfante: representada en las fiestas, con que celebró el Colegio de la Compañia de Jesus de Salamanca la canonización de San Luis Gonzaga, y San Stanislao Kostka (1727), impresa en Valencia por José Esteban Dolz en 1750.
 

  A Losada se le han atribuido también dos entremeses de principios del siglo XVIII: Los utensilios y el alcalde borracho y El soldado que tiene el rey en el cuerpo y el viejo Trápalas, y fue autor así mismo, con seguridad, de una Loa que se representó en Galicia. Se trata de la pieza titulada Loa a la dedicación del nuevo camarín de Nuestra Señora de las Hermitas, conservada en un manuscrito de la BnE (Ms. 14518/37) y representada en 1729 en el santuario mariano de As Ermidas (O Bolo, OU), con motivo de una fiesta organizada para la inauguración del camarín de la Virgen en el templo del santuario .

 

  He propuesto atribuirle así mismo el Entremés del Portugués publicado en 1985 por J. L. Pensado (BnE, MS/17646 V.I, ca. 1710 ), pieza claramente jesuítica que se representó probablemente en el Colegio de Monterrei (véase mi trabajo sobre la obra en Taller de TeatrEsco, y creo también probable que Losada sea el autor de la Loa en castellano representada en Ourense en 1707 en el curso de los festejos organizados en la ciudad para celebrar el nacimiento del príncipe Luis Fernando, hijo de Felipe V y futuro Luis I (véase ).

 

  La figura del Padre Losada ha sido destacada por los historiadores de la Filosofía en España y por los teólogos jesuitas, pero no tanto por los historiadores de la Literatura. Fue Antonio García Boiza el primero en resaltar en 1915 su papel en el renacimiento literario salmantino de la primera mitad del siglo XVIII y en reivindicar para Losada “un puesto en la Historia de nuestras letras”, reivindicación que hicieron suya Julio Cejador en 1917 y J. L. Cortina Iceta en 1981, a la cual me sumo, teniendo en cuenta además que al corpus literario de Losada conocido por Boiza, Cejador y Cortina hay que añadirle los Entremeses mencionados arriba; si bien es cierto que quizá haya que retirarle hoy la autoría de la divertida Sátira contra los malos escritores de este siglo (1741), obra notable que Boiza, Rodríguez Cabrero, Jesús Castañón y otros autores le adjudicaron.

 

J. Bermúdez de Castro
M. Bermúdez de Castro
D. Pedro Fdz. de Castro
G. Feixó de Araújo
Salvador Francisco Roel
P. Luis de Losada

 

 

 

 

Loa a Felipe V y el príncipe Luis (1707).

Jesuita ¿Luis de Losada?

 

 

 

Portada del Entremés del portugués

 BnE (MS/17646 V.I)

 

 

 

Portada de la Loa de As Ermidas

 BnE (MS/14518/37)

 

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